¿Cómo escoger un buen psicólogo?


Subido Viernes 31 de marzo del 2017


Son varios aspectos los que hay que tener en cuenta a la hora de escoger un buen psicólogo. En este blog incidimos en algunos de ellos.


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Escoger un buen psicólogo no es tarea fácil. Diversos estudios han demostrado que a pesar de haber algunas terapias más eficaces que otras a la hora de abordar un problema concreto, la característica más destacable son las habilidades del profesional (empatía, calidez, capacidad para motivar, competencia). A lo largo de este documento vamos a tratar de aclarar algunos aspectos técnicos (formación, especialidades, tipo de terapia, etc) y otros aspectos más difusos, como la alianza terapéutica, pero que son esenciales en la eficacia de una intervención psicoterapéutica.

1.- Primer paso. ¿Tiene la capacidad legal?


Asegúrate de que es Psicólogo/a.

Un psicólogo puede ejercer distintas labores en distintos ámbitos. Pero son dos los requisitos fundamentales para poder ejercer como tal, ha de tener una Licenciatura o Grado en Psicología y estar colegiado. Todos los psicólogos de BuscarunPsicólogo.com cumplen este criterio.

Si tu demanda es de corte sanitario…

Asegúrate que es Psicólogo Generalista Sanitario o Psicólogo Clínico

Si bien un psicólogo puede ejercer en distintos ámbitos (escuela, consejo psicológico, ámbito laboral, coaching, etc.) para trabajar en el ámbito sanitario es una condición indispensable disponer de a) acreditación de Psicólogo Generalista Sanitario o disponer del máster de Psicología General Sanitaria; o b) disponer acreditación de Psicólogo Clínico. Por eso, es importante que te fijes en que el Psicólogo tenga dicha acreditación.

¿Cómo sé si mi psicólogo debe cumplir con esta formación/acreditación?

En prácticamente la mayoría de casos cuando buscamos un psicólogo debe cumplir con lo expuesto. Sin embargo, vamos a tratar de explicar en qué circunstancias se debe acudir a este tipo de psicólogo.

Sin ánimo de entrar en tecnicismos y especificaciones, si lo que requieres es la ayuda de un psicólogo para abordar una problemática por la que estás sufriendo, el psicólogo debe cumplir con esta condición. El Psicólogo Generalista Sanitario y/o Psicólogo Clínico se reservan la capacidad de diagnosticar e iniciar una intervención psicológica. Por lo tanto, si tu demanda tiene que ver con cualquier tipo de molestia como ansiedad, depresión, fobias, trastornos de alimentación, entre otros, debes acudir a un psicólogo que cumpla con esta formación.

2.- Segundo paso: un profesional a tu medida


Es importante que elijas al profesional que mejor se adapta a tus necesidades. Existen diferentes especializaciones o áreas de trabajo dentro de la Psicología, cada una con su finalidad, y es importante conocerlas a la hora de elegir cuál de ellas te interesa más.

En la mayoría de los casos, como ya se ha comentado previamente, cuando una persona busca ayuda para resolver una situación vital que le provoca un desequilibrio, necesitará a un profesional de la Psicología Clínica o Generalista Sanitaria, que después pueden desarrollar diferentes tipos de terapia, enfocarse a diferentes públicos y especializarse en diferentes enfoques o dificultades concretas.

Es complicado hacer una división categórica de los diferentes tipos de psicólogos/as, puesto que muchos de ellos se habrán ido especializando en la práctica clínica según han atendido a personas con dificultades concretas.

Entre los psicólogos generalistas y clínicos, encontraremos a personas que centran su trabajo en ciertas problemáticas como trastornos de la alimentación, adicciones, demencias, trastornos del desarrollo, ansiedad, depresión, dificultades de aprendizaje (...) y que trabajan con un público concreto como niños, adultos, adolescentes, personas con discapacidad, tercera edad, etc. Esto generalmente significa que tienen mayor conocimiento y experiencia en tratar ese tipo de dificultades en esos colectivos en concreto.

Muchos de ellos habrán realizado especializaciones (expertos, masters, posgrados) que les han permitido ampliar esos conocimientos y experiencia, y acreditarlo. La forma más efectiva de comprobar que un psicólogo/a tiene los conocimientos que dice tener, es asegurarse de que tiene una titulación reconocida que pueda acreditarlo. Los años de experiencia también son otro punto que puede darte información acerca de su saber hacer.

Infórmate acerca de las terapias que utiliza. A la hora de evaluar e intervenir en la práctica clínica, existen diferentes enfoques y los psicólogos/as realizarán diferentes tipos de recogida de datos y utilizarán diferentes tipos de herramientas y métodos para tratar a las personas con las que trabajarán. Hay terapias que tienen una mayor evidencia científica que otras a la hora de tratar ciertos tipos de problemas o dificultades, por lo que a la hora de elegir al Psicólogo/a es importante tener en cuenta qué tipo de terapias utiliza.

Pregunta todo lo que necesites saber para sentirte cómodo/a antes de ir a la consulta y también una vez estés allí. El profesional no debería tener reparos en contestar a todas las dudas que te surjan relacionadas con el servicio que vas a recibir, pero en cualquier caso tienes derecho a saber y el psicólogo/a la obligación de informarte.

3.- Tercer paso: alianza terapéutica y otras consideraciones


Es muy importante que te sientas a gusto con la profesional que hayas elegido, que te genere confianza y que puedas expresarte libremente para que la relación terapéutica funcione y pueda ayudarte a realizar el cambio que necesitas. Para que una terapia sea lo más efectiva posible, es fundamental que la actitud por parte de la persona que quiere recibir ayuda sea de colaboración, participación y compromiso. No hay que confundir esta relación terapéutica con una de amistad ni desde luego de corte romántico.

En un proceso terapéutico por norma general existen momentos duros en los que sufriremos, encontrar a un psicólogo con el que se establece un buen vínculo de confianza profesional-cliente es esencial para mantener la seguridad en el terapeuta. Cuando es la primera vez que acudimos a un psicólogo es normal sentirse incómodo, pero si después de unas cuantas sesiones no te sientes agusto con tu profesional, probablemente la mejor opción sea cambiar de psicoterapeuta.

Tú decides. Un psicólogo no debería juzgarte ni tratar de coaccionarte para que realices las actividades que te propone ni para que continúes con la terapia si has decidido dejarla, si bien hay que tener en cuenta que a veces los cambios son costosos y no siempre lo que te propone el profesional te hará sentir mejor en el corto plazo, pero siempre será decisión tuya si quieres participar o no.

Existe una normativa que el psicólogo/a debe cumplir que está recogida en el Código Deontológico de Psicología y otras leyes del ambito sanitario, si tienes dudas acerca de los derechos y obligaciones que el profesional tiene como tal, puedes consultarlo. No obstante, te dejamos con el enlace de la versión Española del Código Deontológico del Psicólogo.

Se puede cambiar de psicólogo. No todas las terapias funcionan con todas las personas de la misma forma, no todas las personas “conectan” de la misma manera y no todos los enfoques terapéuticos encajan con las expectativas que la persona tiene cuando va al profesional.

Otros enlaces

Para contrastar opiniones os dejamos otros enlaces sobre el mismo tema.

Infografia

como elegir buen psicologo infografia


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